Controladores proporcionados por Windows sólo pueden ofrecer un rendimiento básico del dispositivo. Para obtener un rendimiento óptimo, debe instalar los controladores más actualizadaos proporcionados por el fabricante de hardware. Lo más importante a notar es que los controladores proporcionados por Windows no contienen un panel de control para la configuración de hardware. Por ejemplo, si usted no instala la última versión de los controladores proporcionados por el fabricante para las tarjetas de vídeo, no se pueden configurar las opciones de OpenGL y Direct3D para la tarjeta de vídeo. Esto puede, obviamente, empeorar la calidad de los vídeos y el FPS de 3D imágenes en los juegos. Lo mismo pasará con la tarjeta de sonido, los controladores de Windows no pueden ofrecer efectos de sonido EAX, efectos de sonido 3D, o Dolby multicanal envolvente estéreo. Así que instalar un controlador adecuado mejorará el rendimiento total del sistema.